La endibia es una hortaliza muy versátil que destaca por su textura crujiente y su ligero sabor amargo. Puede consumirse tanto cruda como cocinada, por lo que ofrece numerosas posibilidades para preparar entrantes, ensaladas, guarniciones y platos calientes.
Para disfrutarla en crudo, conviene separar las hojas, lavarlas con cuidado y secarlas bien. Su forma permite utilizarlas como pequeñas barquitas y rellenarlas con queso, frutos secos, frutas, pescado ahumado u otros ingredientes.
El sabor de la endibia combina especialmente bien con alimentos dulces o suaves. La manzana, la pera, la naranja, la miel o los quesos cremosos ayudan a equilibrar su amargor, mientras que las nueces aportan un agradable contraste de textura.
También puede cocinarse a la plancha, al horno o gratinada. El calor suaviza su sabor y permite servirla como acompañamiento de carnes y pescados. Para obtener un buen resultado, es recomendable controlar el tiempo de cocción y evitar que pierda toda su firmeza.
En Endinava producimos endibias durante todo el año mediante cultivo hidropónico en salas controladas. Este sistema nos permite cuidar cada fase de su desarrollo para ofrecer un producto fresco, uniforme y preparado para disfrutar en recetas muy diferentes.





